Pérdidas significativas: ¿Qué es el duelo y cómo afrontarlo?

HABLEMOS SOBRE EL DUELO

Este tema es muy importante y a la vez tan delicado, hoy expondré un poco de información sobre lo que ocurre tras la separación o el fallecimiento de algún ser querido. 

Empecemos por aprender que la palabra DUELO proviene del latín tardío “dolus”  que significa 'dolor’. Según la RAE  adopta también los significados de lástima, aflicción o sentimiento. Representa  la demostración o manifestación del sentimiento que se tiene por la muerte de alguien. En una revisión española, se señala que a actitud social ante los duelos, actualmente, es de tendencia a  ocultarse e incluso a aislarse.


Como señala F. Torralba, en todo ser humano convive el abismo de la fragilidad y vulnerabilidad. Afirmar que el ser humano es vulnerable significa decir que es frágil, que es finito, que está sujeto a la enfermedad y al dolor, al envejecimiento y a la muerte. La teoría de que el ser humano es vulnerable, constituye una evidencia real, no precisamente de carácter intelectual, sino existencial. La enfermedad constituye una de las manifestaciones más flexibles de la vulnerabilidad humana. Decir que es vulnerable, significa afirmar que no es eterno



 "De las manifestaciones externas del duelo, no puede deducirse la intensidad del dolor privado".

Dimensión física. Se refiere a las molestias físicas que puede sentir una persona durante el duelo. 
Sequedad de boca, dolor o sensación de “vacío” en el estómago, diarrea, opresión en el pecho, opresión en la garganta, hipersensibilidad a los ruidos, falta de aire, palpitaciones, falta de energía, tensión muscular, inquietud, alteraciones del sueño, pérdida del apetito, pérdida de peso, mareos. Algunas investigaciones han demostrado que las situaciones de estrés están íntimamente relacionadas con la inmunodepresión y, por tanto, el organismo humano es más vulnerable a enfermar. Y obviamente la muerte de un ser querido es una de las experiencias más estresantes.


Dimensión emocional. Aquí se indica los sentimientos que el deudo percibe en su interior. El ánimo puede variar y manifestarse con distintas intensidad. Los más habituales: La tristeza, el enfado, la cólera o ira, culpa, miedo, ansiedad, sensación de abandono, soledad, desamparo e impotencia, añoranza y anhelo, cansancio, desesperanza, abatimiento, alivio y liberación,  amargura y sentimiento de venganza.


 - Si el origen de la tristeza está más bien en que no dio tiempo a despedirse o manifestarle a la persona difunta todo lo que significaba para el deudo, se le puede sugerir  trabajar este proceso. 

- El sentimiento de culpa suele aparecer con cierta frecuencia. evaluar si el motivo de la culpa puede subsanarse en alguna medida mediante actos físicos o materiales.

- Cuando el sentimiento predominante es la rabia, deberemos entender que se trata de un mecanismo de compensación del dolor sentido. La mejor herramienta es canalizar y expresar la rabia. 
- El remedio más eficaz para la tristeza es el consuelo, que fundamentalmente habrá que buscarlo en el interior de uno mismo, de una misma, sin menospreciar el que se recibe del exterior por otros seres queridos.
Dimensión cognitiva. Se refiere a la dificultad para concentrarse, confusión, embotamiento mental, falta de interés por las cosas, ideas repetitivas, generalmente relacionadas con el difunto, sensaciones de presencia, olvidos frecuentes.

Dimensión conductual. Se refiere a cambios que se perciben en la forma de comportarse con respecto al patrón previo. Aislamiento social, hiperactividad o inactividad, conductas de búsqueda, llanto, aumento del consumo de tabaco, alcohol, alucinógenos u otras drogas ilicitas.


Dimensión social. Resentimiento hacia los demás, aislamiento social.
Dimensión espiritual. Se replantean las propias creencias y la idea de trascendencia. Se formulan preguntas sobre el sentido de la muerte y de la vida.






Si bien es cierto que no todo proceso de duelo requiere de una intervención profesional y que la gran mayoría de las personas pueden adaptarse a la vida de nuevo a pesar de la pérdida, numerosos estudios han relacionado las muertes cercanas con alteraciones de la salud de quienes la sufren.

DRA. ANA QUEZADA PERALTA


PSIQUIATRA & PSICOTERAPEUTA

CONTACTO AL: +5194038738

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